August 19
Necesidad de Hombres
buenos
Esta necesidad de una
condición moral que provenga de la naturaleza ingénitamente pura, del mismo
Ser, está señalada por Platón en la totalidad de sus obras y, a más de veinte
siglos de distancia, por Kant y sus seguidores.
Y no ha habido filósofo alguno que de tal se preciara, ni pensador alguno, que
pusiese en duda tal necesidad, aunque con el hundimiento del Mundo Clásico,
esto, evidente por sí mismo, se ha condicionado a previas razones teológicas,
políticas y sociales, cuando no simplemente económicas.
Al desarrollo de la mecánica instrumental en lo fisico, se le asoció un similar
proceso en lo metafísico, quedando poco a poco el individuo enterrado en una
ciénaga de lo que podríamos llamar culto al procedimiento y aun de las
procedencias.
Así, la bondad ingénita del hombre se condiciona a su religión, al origen
familiar, geográfico, racial, y a muchos otros etcéteras que cubrirían páginas
enteras que serian un detallado muestrario de prejuicios y superficialidades.
La Humanidad
se dejó encadilar por los planes y los sistemas, por las formas de los
receptáculos antes que por los contenidos. Ante el resquebrajamiento de la
plataforma ética se recurre a las fórmulas más o menos utópicas de los
recetarios, pues al concebir el mal como algo real -que ya no es la simple
carencia del bien, sino una presencia consistente-, se acude a exorcismos de
todos los colores, despersonalizados en los sobreindividual. El Ser pasa a
segundo plano, condicionado a los aparatos que, en hipótesis teórica, crearán,
mediante la confesión o la razón, al Hombre perfecto a partir de sus propias
imperfecciones.
Una imagen práctica sería pretender que, si apilamos ladrillos de barro de
determinada forma y manera, podremos construir una pared de dura piedra, sólida
y fuerte, haciendo que la magia del conjunto transmute la naturaleza de lo
individual y singular.
La masificación espiritual precedió en muchos siglos a las modernas cadenas de
montaje, y sin medir la realidad, se creyó que ensamblando lo parcial con lo
parcial se daría a luz una criatura pletórica de virtudes y bondades, idéntica
a sus precedentes y a quienes le sucediesen. Cuanto más, se admitió la
evolución de las formas basadas en los fracasos y aciertos de la experiencia.
Pero lo importante dejó de ser el Hombre para dar prioridad al conjunto de los
hombres, como si éstos fuesen una mera invención de los sistemas, hombres a los
que los propios sistemas darían el derecho a la supervivencia en base a sus
adaptaciones y pérdida de toda característica propia, en los casos en que ésta
fuese aceptada como tal.
Los productos de las cadenas de montaje fueron calificados según de donde
proviniesen, es decir, según que sistema los había engendrado.
Los cristianos eran buenos, los paganos, malos.
A Santiago se le hace matar moros.
Los nobles tienen sangre azul y los demás son villanos.
El pueblo es bueno y los reyes son malos. ¡Viva la guillotina!
El obrero es bueno y el industrial, malo.
El militar es más válido que el labrador, o viceversa.
El pueblo elegido., el pueblo de Dios.
En definitiva, los buenos
que, para existir, necesitan de los malos.
Y ese común denominador colectivo, hace que se hable de los cristianos, los
judíos, los musulmanes, los ateos, los blancos, los negros, los ricos, los
pobres, los sabios y los ignorantes. Es el racismo de todos los colores.
Esta masificante aspiración a una redención colectiva, y a una destrucción
también colectiva de quienes no participasen de tal o cual redención, clase o
partido, pone toda la esperanza en los sistemas, credos, razas y aceptaciones.
El hombre singular pierde importancia. Y hasta se hace inconcebible alguien que
no esté insertado y militando en el Partido o la Secta de moda.
Sin embargo, el fracaso fáctico del comunismo, el fascismo, el nazismo y el
capitalismo con sus respectivas características políticas, sociales y
económicas, ha sembrado en el pueblo la duda sobre la eficacia de los sistemas.
A pesar de que, tal vez orquestados por poderosas fuentes de poder, casi todos
los pueblos de la Tierra
claman por la democracia y el derecho al voto, a la hora de acercarse a las
urnas, una media del 50 por ciento rehúsa hacerlo, o donde ello es obligatorio,
se vota en blanco o se boicotean deliberadamente las listas prefabricadas por
el sistema.
Con excepción de algunas modalidades del Islam, en las religiones pasa otro
tanto, y aunque en los mapas demográficos siga apareciendo, por ejemplo, que
Italia es católica, en la realidad las iglesias están llenas de turistas
curiosos, los monasterios vacíos, convertidos en sedes de encuentros ajenos a
la religión y el mismo Papa es objeto de bromas sobre su nacionalidad o sus
costumbres. Evidentemente, lo que tradicionalmente se entendió por sagrado,
está muy lejos de todo esto.
Es aceptable que la solución de este problema pase por el simple entendimiento
de que lo que realmente importa no son los sistemas, sino los hombres que los
integran. Y que la calidad moral de estos hombres es lo fundamental.
Poco importa ya que un país esté gobernado por derechas o izquierdas, que su
régimen sea presidencial o monárquico. Lo que es válido es si el hombre, o los
hombres responsables de la administración de un país, son gente buena, honrada,
justa, valerosa y cabal.
El peor de los sistemas, si está integrado por hombres buenos, trae felicidad
al pueblo, riqueza, bonanza y paz. El mejor de los sistemas, si sus gobernantes
son personas carentes de moral, será un suplicio para los gobernantes.
El mito de la redención colectiva a través de los sistemas ha demostrado su
fiabilidad. Incluso en el tiempo, el más organizado y natural de los sistemas,
se desmorona pronto si no está sostenido por hombres y mujeres de honor,
morales, en una palabra: BUENOS.
Lo que necesitamos no es que triunfen determinadas facciones o sectas políticas
ni sociales ni religiosas. Lo que necesitamos son hombres buenos y que a esos
hombres buenos, reconociéndolos como tales, se les deje tener las máximas
responsabilidades en todos los terrenos. Si así se hiciese, ellos las
aceptarían, no por ambición, sino por espíritu de generosidad y solidaridad.
Si volviendo a Platón, el buen zapatero tiene el deber de hacer zapatos para
todos; el buen sastre, ropas para todos, etc., el que gobierna a sí mismo, el
que domina sus pasiones y endereza sus ideas con la fuerza de voluntad, ha de
ser el más apto para aplicar aquello que en él es ventajoso a todos los
miembros de su comunidad.
Si logramos respaldar a los hombres buenos y les damos los instrumentos
culturales necesarios, éstos pueden integrar cualquier forma de gobierno, pues
cualquier forma de gobierno en sus manos será eficaz.
Si es un hombre bueno el que está al frente de una religión, cualquiera que
ésta sea, despertará en sus creyentes la Presencia de Dios, pues la verá en él reflejada y
posible.
Si un hombre bueno se dedica al Arte, a la Ciencia o cualquier actividad, ésta se verá
iluminada por su propia bondad, no importando el camino que tome, pues en su
bondad ha de escoger siempre el mejor.
Es necesario concienciar que no basta con cambiar del siglo XX al XXI para que
cesen los racismos, las persecuciones, los enriquecimientos ilícitos, los
genocidios; sino que hace falta cambiar por dentro, esotéricamente, para que
las máquinas contaminantes de los sistemas den paso a los hombres buenos.
Es preciso encontrarlos, señalarlos y apoyarlos.
Para un hombre, no hay enemigo mayor que otro hombre, si éste es malo, ni mejor
amigo y ayuda que otro hombre, si éste es bueno.
Seamos valientes y empecemos a tirar a la caja de desperdicios de la Historia los sistemas
nefastos que nos rigen, para que, sobre sus escombros, pueda caminar ese Hombre
Nuevo, cuya característica principal es la de ser bueno.
June 19 Carácter Real
"Cuando se pierden las riquezas, nada se pierde, Cuando se pierde la salud, algo se pierde, Cuando se pierde el carácter, todo se pierde".
El hombre de carácter genuino es el gran constructor. Él no sólo es un constructor de él mismo, sino, acorde a sus oportunidades, él construye su entorno. Él construye su medio ambiente, él construye su comunidad, él construye su país, y algunas veces, él ayuda a construir un mundo. La más grande posesión del hombre es el carácter. Él bien puede afrontar la perdida de riquezas, e incluso de su salud, porque si él tiene carácter, él puede recobrarlas. Así pocos hombres prestan atención a los más esenciales elementos naturales del buen vivir. Si más personas se hubieran dedicado ellas mismas a desarrollar el buen carácter habría menos miseria y menos infelicidad en el mundo.
Todos los hombres que han conquistado, en todo camino y esfera de vida, fueron hombres con buen carácter, es decir, fueron hombres que encontraron lo más noble de ellos mismos, quienes sentían que el autodesarrollo y autocrecimiento son la más grande expresión de una existencia normal. Aquellos que han fracasado en desarrollar un carácter meritorio se han convertido en los rezagados a quienes todos pasan a un lado del camino. - Con un carácter genuino usted puede destruir un mundo y reconstruirlo, usted puede conocer la adversidad y reírse de ella en el camino de regreso a la prosperidad. Es sólo un cobarde carente de carácter quien desciende permanentemente. El hombre con merito genuino, con apremio de honestidad, con confianza en si mismo, de nobleza, que no ve derrota ni admite discapacidad ni barreras, debe ascender a la superficie. ¿No podemos inspirar a los jamaiquinos a desarrollar el más fino y noble carácter que los harán edificadores, no sólo de ellos mismos, sino, de su país? ¿No podemos señalar las hazañas de otros hombres que se han alzado a ellos mismos desde la oscuridad a lo más alto de la utilidad humana a través del desarrollo de un carácter real?
La oportunidad de ascender sobre el nivel de los hombres desafortunados es para todo aquel que se ennoblezca a él mismo forjando lo bueno que hay en él. Lo bueno que tenga en usted, por favor sáquelo afuera. La naturaleza nunca le hace tan carente de alma ni tan falto de carácter como para no tener una virtud que pueda ser traída a la superficie. Jamaiquinos haraganes, tímidos, lerdos, faltos de carácter: dense cuenta de que ustedes tienen algo que vale la pena. Busquen dentro suyo y encuéntrenlo. Es un carácter noble que significará una vida noble a ser vivida para bendición de la humanidad. Luego de leer esto decídanse a salir de ustedes mismos y dejar que el mundo conozca de ustedes y a ustedes. Ustedes pueden hacerlo. Marcus Garvey.
Unidad Y Respeto. Hijos De La Tierra - Productora Independiente,
June 08 Esta Tarde, en la Ciudad De La Plata; en la feria paralela a la feria Artesnal de Plaza Italia, varios de los hijos de esta tierra nos organizamos y participamos de la junta de firmas para soliciarle al Consejo Deliberante de nuestra ciudad la legislación de la venta de Artesanias en espacios públicos Hijos de La Tierra Es una Organización espontánea de trabajadores independientes, somos artesanos y artistas independientes. Tenemos derecho a pensar diferente. Creemos en la posibilidad de crecimiento que ofrece a productores independientes el hecho de contar con un espacio donde trabajar, como sabrán, nosotros vivimos al igual que todos, de nuestro trabajo. Amamos lo que hacemos, es parte de nuestra herencia, somos hijos de la tierra, hijos de culturas nativas y utilizamos las técnicas que desarrollaron nuestros ancestros ofreciendo objetos únicos, elaborados artesanalmente. No todos los artesanos tienen la posibilidad de contar con el capital que permite una producción que pase una fiscalización de Feria Artesanal Organizada y constituída, no todos tenemos las mismas posibilidades y creemos que la oportunidad es en pos del crecimiento. Así como estamos, se nos corre, se nos maltrata en muchos casos y no se nos permite trabajar. Todo Hombre Tiene Derecho al Trabajo Digno. Todo Hombre Tiene derecho a pensar Diferente, nosotros pensamos la vida desde conceptos de unidad y respeto que nos impiden apoyar a un sistema que definimos como opresor en donde el contraste es más que evidente y grosero. Nos sentimos Orgullosos de transitar el camino mas largo, lo hacemos con amor y humildad, dedicandonos a crecer en organización e ideas. Unidad es Fuerza. Convocamos a todos aquellos que deseen firmar nuestras planillas en : Calle 8 (de 49 a 50) Donde armamos si control urbano así nos lo permite, de Lunes a Viernes. En Plaza Italia, en la feria Paralela: Sábados y Domingos. Para contactarnos:
somosloshijosdelatierra@hotmail.com chabela_lp@hotmail.com www.myspace.com/chabela_lp www.myspace.com/somosloshijosdelatierra. Saludos, Los Esperamos! Unidad Y Respeto. Hijos De La Tierra. Productores Independientes.
May 17
Heredamos tradiciones de luchas reivindicativas.
Rescatamos todos esos hitos, sus proclamas y peticiones, Pero somos conscientes que así como la burguesía ha logrado sostener y renovar sus herramientas de dominación, a los trabajadores y más aún a los independientes,nos falta precisamente nuestra propia herramienta para unificarnos y atraer a nuestro alrededor a todos los sectores populares oprimidos y marginados.
"Retomamos la huella de nuestra historia y emprendemos un nuevo camino." Convocamos a luchar desde hoy por la única revolución social que nos permita poner en nuestras manos los medios de producción y los recursos científicos y tecnológicos para utilizarlos en beneficio de toda la sociedad: La revolución Cultural.
Tomemos iniciativas asamblearias y autogestionarias formas de acción directa.
Si asumimos la decisión de organizarnos, podremos modificar de a poco las condiciones subjetivas, la conciencia y el estado de ánimo de todos los trabajadores independientes que hoy resisten dispersos y confundidos por falta de alternativas claras.
La relación de fuerzas aún desfavorable en estos momentos a todos nosotros, puede revertirse a partir de que la lucha contra la explotación y la opresión tome un rumbo diferente al actual. La clase obrera no ha dejado de existir y sigue siendo el sector social fundamental para transformar la situación.
Para que esta alianza popular se pueda concretar, es imprescindible construir una organización.
Asumir un planteo revolucionario es un desafio ideológico y político. No soy ajena al desprestigio en que cayó el socialismo como meta superadora de la humanidad, luego de experiencias internacionales frustradas y llevadas al fracaso por traiciones, desviaciones, degradaciones, y tergiversaciones pero Esta batalla es tambien una lucha de ideas contra el pensamiento burgués que agobia nuetra sociedad, es una batalla contra el contraste falsamente progresista que envenena la conciencia de todos los hijos de esta tierra; es una batalla en busca de Respeto y Unidad. Es una lucha por cultivar nuestros derechos, que solo puede darse si nos ponemos al frente en la nuestra propia lucha diaria por conocernos y a la vez sobrevivir dentro de un sistema de vida que no permite más que nuestra fragmentación y nuestro lógico debilitamiento.
Para que nuestra lucha no quede aislada en este mundo que vivimos, debe estar asociada necesariamente a la de los trabajadores independientes y oprimidos de todos los países, en primer lugar, a la de los pueblos hermanos de Nuestra América hasta llegar al continente Africano.
De la Patria Grande nos sentimos hijos y continuadores de la revolución de Tupac Amaru, del precursor de la independencia Francisco de Miranda, del venezolano y latinoamericano Simón Bolívar, de las insurrecciones populares lideradas por los curas mexicanos Miguel Hidalgo y José Maria Morelos, del lider popular uruguayo José Gervasio Artigas que luchó por la independencia contra el centralismo de Buenos Aires y la intervencion portuguesa. De los chilenos O'higgins, José miguel carrera y Manuel Rodriguez, del cubano y refundador del latinoamericanismo José Martí.
En el siglo XX de la revolución mexicana que frenó la expansión de estados unidos al sur del rio bravo y de sus líderes Pancho Villa y Emiliano Zapata, del General de los Hombres Libres Augusto C. Sandino, que en las montañas de las segovias nicaragüenses derrotó a los marines estadounidenses; de los precursores del socialismo revolucionario, del chileno Luis Emilio Recabarren, el peruano José Carlos Mariátegui, del cubano Julio Antonio Mella y el salvadoreño Agustín Farabundo Martí.
De nuestra fecunda historia, entre muchos ejemplos, tomamos dos por su significado y porque nos identificamos con ellos:
El del lider obrero Agustín Tosco y el del Combatiente Internacionalista Ernesto Che Guevara.
Ambos fueron y son ejemplos de consecuencia personal incorruptible. Es nuestro deseo más profundo Construir una organización de trabajadores independientes desde su ejemplo pero por un camino de paz, hacia la paz. UNIDAD Y RESPETO. Hijos de La Tierra - Productora Independiente.
"No pretendo que luches, sino mas bien que dejes de sostenerlo... Porque como un gran coloso, caerá".
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